Si el Adviento y la Navidad se celebran y se preparan con ilusión y esmero en toda Suiza, hay una ciudad a la que se le atribuye la mayor tradición navideña del país, Basilea. Aquí el ambiente es desbordante. La atmósfera, entrañable.
La ciudad se llena de música, teatro, gastronomía, comercio, actividades… Cada cual puede vivir el embrujo de las fechas navideñas a su manera: Navidad para sibaritas, intelectuales, amantes de las compras, familias con niños… De todo y para todos. Aunque cualquiera que sea tu opción (u opciones), todas deberán confluir en un denominador común indispensable: el encanto de sus tradicionales mercadillos navideños.

 

El casco histórico de Basilea es uno de los más coquetos del país. Te fascinará. El Ayuntamiento, con su vistosa piedra de arenisca roja, y la catedral de origen románico son las joyas que más brillan, pero un paseo por las calles adyacentes te llevará a descubrir algunos de los edificios del siglo XV mejor conservados de Europa. El Rin, además, da un toque muy romántico a todo ello. Justo detrás de la catedral se halla el mirador del Rin, desde donde, al caer la tarde, se puede contemplar la ciudad iluminada reflejada sobre las aguas o, si lo prefieres, podrás avisar al Fährimaa (barquero) con la campana situada en el muelle, subir a bordo y disfrutar de una plácida travesía. Desde el mirador también se observan algunas de las creaciones arquitectónicas más vanguardistas de la ciudad, obras de los mejores arquitectos contemporáneos: Herzog & de Meuron, Mario Botta, Renzo Piano o Richard Meyer.

 

Todo ello adquiere un nuevo brillo y una atmósfera de cuento con la llegada del Adviento. Los aromas navideños se cuelan por las estrechas calles del casco antiguo y se detienen en algunas de sus plazas principales, donde se emplazan los tradicionales mercadillos navideños. El idílico mercado de Adviento de Basilea (del 22 de noviembre al 23 de diciembre), en pleno centro de la ciudad, es uno de los mayores del país, con sus pequeñas construcciones de madera que recuerdan las tradicionales casas suizas. Es un buen lugar para disfrutar de una copa de vino especiado caliente, el Glühwein, acompañado de la clásica raclette suiza y unas salchichas asadas, o para probar el pan de jengibre, la especialidad por excelencia de Basilea, apreciada en todo el mundo.

 

Los más pequeños no deben perderse El bosque encantado de Navidad (del 29 de noviembre al 22 de diciembre), en el que podrán confeccionar adornos navideños, elaborar velas, decorar galletas, beber chocolate caliente, preparar dulces, viajar en un trenecito e incluso acuñar monedas.
Frente a la catedral, al otro lado del río, se ubica el pequeño mercadillo Adväntsgass im Glaibasel (del 27 de noviembre al 23 de diciembre), con una selecta oferta gastronómica. Y en el mercadillo navideño de la Rheingasse también podrás disfrutar de deliciosas especialidades.

 

No dejes de pasear por la animada Freie Strasse hasta llegar a la Marktplatz, a la Gerberstrasse y al barrio del Spalenberg, con sus pequeñas boutiques y elegantes establecimientos, para disfrutar de su ambiente navideño. Visita la Casa de Navidad Johann Wanners Weihnachtshaus, la popular tienda de adornos navideños hechos a mano de Johann Wanner, quien convirtió el árbol de Navidad en objeto de arte. Cuenta con la realeza europea entre sus clientes habituales. Y ¿qué sería de la Navidad sin dulces? Merece la pena acercarse a cualquiera de las tiendas de la cadena Läckerli Huus, fabricante de los proverbiales dulces suizos.

 

Capital cultural

La ciudad universitaria más antigua de Suiza (la universidad se fundó en 1460) cuenta con 40 museos y es considerada la capital cultural del país. Aquí la cultura y el arte lo impregnan todo.
Destaca el Museo Balthus, que reúne unas cincuenta imágenes de todas las fases de la provocadora, irónica y misteriosa obra de Balthus, uno de los grandes artistas del siglo XX; y el Kunstmuseum Basel, seleccionado en 2013 como uno de los cinco mejores museos del mundo por el Times londinense.
Teatro clásico, moderno, musical y de vanguardia se entremezclan en el Theater Basel, el Schauspielhaus y el Musical Theater, con sus afamados montajes de renombre internacional. Además, la Navidad lleva a la ciudad un gran número de espectáculos, exposiciones y actividades que enriquecen la oferta cultural de Basilea. Por ejemplo, en el Theater Basel se abre cada día una puerta del calendario de Adviento literario-musical, en el Museo de las Culturas presentan exposiciones sobre la Navidad, y el Teatro de Marionetas incluye un año más en su programa espectáculos especiales para adultos y niños con motivo de las fiestas. Y si viajas con niños, en el Museo del Juguete enloquecerán con todo un edificio repleto de juguetes: muñecas, casas de muñecas, antiguos comercios, carruseles y ¡la mayor colección de ositos de peluche del mundo!

 

A Basilea hay que escapar sin tardanza para disfrutar del color y el calor de la Navidad. No te pierdas nuestra propuesta recomendada para descubrir sus Mercadillos Navideños. ¡ Te va a encantar !. Ver la ruta .