En Giverny, una bonita localidad de Normandía, se encuentra la casa en la que vivió y trabajó Claude Monet, uno de los grandes genios del impresionismo francés.

La región de Normandía, situada en la costa noroeste de Francia, atrajo durante el siglo XIX y principios del XX a numerosos artistas tanto del campo de la pintura como de la literatura. Entre los más hábiles con los pinceles se encuentran Monet, Pissarro y Cézanne; entre los literatos Proust, Baudelaire y Flaubert.

Y es que la luz de estas tierras, frente al canal de la Mancha y Gran Bretaña, cubre el paisaje con un halo de quietud difícil de explicar con palabras. Por ello lo mejor es averiguarlo por uno mismo dejándose acompañar por la mirada de Claude Monet, uno de los grandes genios de la historia del arte.

En Giverny se puede visitar la casa en la que vivió desde 1883 hasta el final de sus días, en 1926. Es una de las mecas tanto de los amantes del arte como del paisajismo en general, pues además de albergar las estancias en las que habitó Monet, con sus enseres personales y varias de sus obras, cuenta con uno de los jardines más deliciosos de Francia.

El conjunto abarca una hectárea de extensión y conserva el mismo aspecto que tenía en vida del artista. Flores y plantas por doquier, que incluso parecen querer devorar la casa, crean una atmósfera mágica de recogimiento que culmina en el Jardin d’Eau, un delicado estanque de estilo japonés, inmortalizado por Monet en la serie de cuadros Los nenúfares, símbolo indiscutible, junto a Los girasoles de Van Gogh, del impresionismo.

Tras recorrerlo, y si quieres profundizar más en el impresionismo, podrás visitar el Museo Impresionista de Giverny. Esta interesante sala custodia obras de artistas americanos que acudieron a pintar a la población, atraídos por la fama de los pintores franceses.

Si quieres conocer este jardín, que por cierto en esta época del año está especialmente bonito, y las zonas más interesantes de la región, no te pierdas nuestra ruta Desembarco en Normandía: amor a primera vista.