El próximo nueve de agosto el Rin se llenará de magia y color bajo los fuegos artificiales y la fantasiosa iluminación de castillos y embarcaciones.

Cinco veces al año el río más romántico de Alemania se convierte en el epicentro de una gran fiesta en la que los castillos de artificio y las luces de colores son los protagonistas. Las ya de por sí impresionantes fortificaciones que adornan sus orillas, junto con los elegantes barcos que recorren su curso, se tiñen de una mágica luz que les confiere un aspecto aún más extraordinario.

La próxima ocasión para disfrutar de este majestuoso espectáculo será el nueve de agosto, en el tramo del Rin que fluye entre Spay y Coblenza, dentro de la región alemana de Renania Palatinado.

Una de las mejores formas de disfrutar del acontecimiento es subirse en uno de los barcos de la compañía Bingen-Rüdesheimer para poder contemplar el reflejo de los fuegos artificiales y de la iluminación de barcos y castillos en el agua.

Navegando por el Rin con la compañía Bingen-Rüdesheimer se pueden admirar los imponentes castillos de Renania Palatinado, como el de Marksburg, que domina orgulloso el paisaje desde lo alto de una verde colina. Pero los atractivos de esta bella región alemana no se limitan al río y sus fortificaciones, pues recorriéndola en coche descubrirás acogedores pueblos de balcones floreados como Bacharach, Boppard o St. Goar y preciosos campos de viñedos. Paseando por ellos se comprende que la UNESCO haya declarado esta zona Patrimonio de la Humanidad por la extraordinaria singularidad de su belleza paisajística.

De todas maneras, si no puedes asistir al espectáculo del Rin en llamas, no olvides que en el valle del Mosela y en la cordillera de Hunsrück se celebran numerosos festivales. Destacan los relacionados con la vendimia, en los que podrás catar el famoso vino de Mosela, además de degustar delicias locales y escuchar músicas regionales.