En las Highlands se dice que “Cuando Dios hizo el clima de Escocia, hizo de más”. Salvo algún verano cálido con cielos despejados, lo cierto es que mencionar el nombre de Escocia evoca nubes de color gris azulado. Con semejante tiempo, ¿quién querría visitar esta tierra verde modelada por glaciares? Todo el mundo. Y es que la atracción del país va ligada al toque nostálgico de su paisaje, iluminado de pronto por un rayo de sol que rasga los cielos y descubre un pueblo oculto tras la niebla.

Nos vamos de ruta por Escocia, para descubrir algunos de us parajes más emblemáticos

Edimburgo

Capital de Escocia y sede de un gran festival de las artes anual. Visitar su castillo nos expone a la sordera, sobre todo a la una del mediodía, cuando se dispara el One O’clock Gun. En las afueras, la Rosslyn Chapell exhibe una profusión de símbolos templarios, ideales para que Dan Brown sitúe allí el desenlace de su libro El Código Da Vinci.

Ruta del whisky de malta

Desde Aberdeen hasta Inverness, la Malt Whisky Trail incluye siete destilerías, destacando establecimientos tan famosos como Glenfiddich, Cardhu o Glenliver. De todos modos, los entendidos aseguran que el mejor whisky se produce en destilerías familiares, como la de Edreadour (Pitlochry), la más pequeña de todas.

Loch Ness

El primer avistamiento del monstruo que lo habita tuvo lugar en el año 565 d.C. por el misionero San Columba, por lo que Nessie ya debe estar muy mayor como para exhibirse en público. Por suerte, la ciudad georgiana de Inverness, capital de la región, brinda suficientes centros comerciales y restaurantes como para superar el disgusto de no verlo aparecer.

Eilean Donan

Eilean Donan es uno de los iconos más famosos de todo el país. Aquí se han filmado no uno, sino docenas de films, desde Los Inmortales, con Sean Connery, hasta las últimas entregas de James Bond. La impresionante torre surge del agua y un puente la une a la orilla del lago. Al anochecer, cuando la niebla la envuelve, provoca escalofríos.

La isla de Skye

Muy cerca del castillo de Eilean Donan se encuentra la Isla de Skye, otro de los auténticos iconos turísticos de Escocia, que concentran uno de los paisajes más genuinos del litoral de las Highlands. Skye es especialmente espectacular y un. lugar mágico.

Fort William

La ciudad moderna tomó su nombre del fuerte original, hoy en ruinas. La población actúa como polo de atracción de excursionistas y escaladores, al encontrarse justo al lado del Ben Nevis, el pico más alto de Gran Bretaña (1.334 metros). En los pueblos vecinos de Crianlarich y Tyndrum se han rodado escenas de Harry Potter.

Esde Fort William parte el histórico ferrocarril Jacobite, que recorre entre Fort William y Mallaig, una de las rutas más espectaculares del mundo. En verano, el tren normal se sustituye por locomotoras de vapor, lo que supone una nota más de romanticismo. Los fans de Harry Potter de seguro reconocerán la imagen, ya que el viaducto de Glenfinnan, es famoso por su aparición en las películas de la exitosa saga de J.K.Rowling.

Loch Lomond y Trossachs National Park

Estas dos bellezas naturales forman un solo parque nacional: Loch Lomond es la mayor reserva de agua dulce del país, mientras los Trossachs ofrecen una zona de montañas cubiertas de brezo y lagos envueltos de bosque, aptos para el senderismo. Se accede al Parque desde la población de Callender. En el centro de acogida se cuenta la historia del violento Rob Roy, encarnado en el cine por Liam Neeson. Muchos senderos siguen las rutas trazadas por los ingleses en su intento de controlar a los rebeldes.

Stirling

Descrita como “un broche enorme que une las Tierras Altas y las Bajas”, quien dominaba el castillo, controlaba Escocia, puesto que todos los caminos llevaban hasta allí. Enfrente destaca el monumento al independentista William Wallace. En su interior se exhibe la verdadera espada de Braveheart.

Actividades recomendadas

A principios del siglo XIX, la corriente del Romanticismo y la popularidad de las novelas de Walter Scott idealizaron la imagen de las Highlands, poniendo de moda la región entre las clases acomodadas inglesas. Como consecuencia, los tradicionales juegos de las Tierras Altas se convirtieron en un acontecimiento popular, lejos de las fiestas paganas de su origen. Los juegos en sí recuerdan los deportes vascos, con pruebas como el levantamiento de piedras o el lanzamiento de troncos. La competición más importante se celebra desde 1827 cada primer sábado de septiembre en Braemar, siempre con la asistencia de la familia real inglesa.

Los aficionados al golf tienen una cita en la población de St. Andrews, al noreste de Edimburgo, donde se inventó este deporte en el siglo XV. Para jugar en el Old Course, el campo más famoso del mundo, no es necesario ser socio: basta con hacer una reserva.

Los amantes de viajar en coche tienen a Escocia entre una de sus rutas preferidas. ¿Quieres saber por qué?. Si sigues nuestra Ruta recomendada por Escocia lo descubrirás: Ver la ruta