A los pies de los Alpes Julianos y bañado por el mar Mediterráneo se esconde uno de los países menos conocidos de Europa; una joya que vale la pena descubrir. Eslovenia posee impresionantes paisajes de montaña y una cultura riquísima fruto de su relación con el imperio austrohúngaro y la república veneciana.

Y es que Eslovenia atesora paisajes de una riqueza y variedad increíbles. Una magnífica forma de empezar a conocer el encanto del país es acercarse a la falda de los Alpes Julianos para impregnarse del romanticismo que emana el lago y el castillo medieval de Bled, sin duda una estampa que parece sacada de un cuento, digna de ser inmortalizada por nuestras cámaras fotográficas. Las aguas del lago rodean una pequeña isla en la que se alza una iglesia dedicada a la Virgen de la Asunción, escenario de una leyenda conmovedora.

No menos asombroso es el Parque Nacional de Triglav, que se encuentra de camino a Kranjska Gora. Este es el espacio natural protegido más importante de Eslovenia, que custodia auténticas joyas de su patrimonio paisajístico como los desfiladeros de Tolmin y el Gran Cañón. El lago Bohinj, el más grande de Eslovenia, se encuentra en el valle glaciar del mismo nombre, un espectacular espacio natural situado en el corazón de los Alpes Julianos. También la fuerza erosiva del río Radovna ha creado un increíble cañón entre vertiginosas paredes: el de Vintgar, que es probablemente el más impresionante y popular del país.

Los valles de los ríos Sava y Soča se unen en el paso de Vrsic, donde vale la pena demorarse para visitar las bellas localidades montañesas de Trenta y Bovec.
El valioso patrimonio medieval del país se abre ante los ojos del visitante en la agraciada localidad de Škofja Loka, fundada en el siglo IX.

En exquisita Ljubljana, la romántica y relajante capital de Eslovenia, se puede admirar la imponente obra de ingeniería del puente Zmajski, el castillo que señorea sobre la ciudad; bellas iglesias, buenos museos de arte e historia y elegantes edificios de estilo art nouveau.

La ruta en coche por Eslovenia continúa para adentrarse en las magníficas cuevas cársticas de Postojna y Škocjan, estas últimas declaradas Patrimonio de la Humanidad. Muy cerca de la primera hallarás el castillo medieval de Predjama, construido dentro de una cueva a 123 metros de altura. La fortaleza fue el escondite del intrépido y rebelde Erazem de Predjama, el caballero bandido protagonista de una bella leyenda romántica. En dirección hacia el sur del país, el Mediterráneo baña bucólicas localidades de origen medieval con clara influencia italiana, como Piran, Portorož o Koper.

Y como guinda, se recomienda recorrer en coche la zona vinícola de Maribor, donde se elaboran excelentes caldos.

Viajar por Eslovenia te permitirá, además, disfrutar de una excelente gastronomía, buenos vinos y una esencia propia capaz de conquistar a cualquier viajero.
Eslovenia es una auténtica maravilla que hay que conocer y disfrutar. Descubre nuestra Ruta en coche por Eslovenia.