Situada en la desembocadura del río Ródano y frente al bello lago Lemán, Ginebra es la más internacional de las ciudades suizas. Su barrio antiguo, dominado por la catedral de Saint Pierre, se despliega hacia el lago y los muelles atravesando elegantes plazas y apacibles calles.

La ciudad, además de cosmopolita y elegante, tiene un profundo arraigo humanista. No sorprende, por tanto, que uno de sus hijos más célebres sea Jean Jacques Rousseau, el gran filósofo de la Ilustración, ni que Ginebra sea la sede europea de la ONU y de la Cruz Roja Internacional.

Ese espíritu comprometido de la ciudad es el mismo que se trasluce en toda la obra del artista estadounidense Keith Haring (1958-1990), algunas de cuyas piezas podrán verse hasta el 18 de enero. La exposición tendrá lugar en el espacio cultural ExpoSIG, ubicado en un precioso edificio de 1840, muy bien situado sobre el Pont de La Machine, frente al Jet d’Eau.

El autor, uno de los más importantes iconos del pop art, dedicó gran parte de su vida y de sus ingresos a luchar contra el racismo, a apoyar la prevención del SIDA, a defender el medioambiente y a promover la cultura. Todas esas preocupaciones sociales fueron magníficamente recreadas en sus característicos posters. Con trazos audaces y colores vivos, sus famosos monigotes parecen bailar al ritmo de músicas ancestrales. Además de contar con 85 posters, la mayor muestra del artista realizada hasta el momento, el espacio ExpoSIG proyectará un interesante documental titulado Keith Haring, el pequeño príncipe de la calle.

De las rutas que te ofrece My Way hay tres que pasan por Ginebra: La magia de los Alpes suizos, La ribera suiza del lago Lemán y La reina de las cumbres.