Había una vez una encantadora ruta a través del noroeste de Alemania, en la que Caperucita Roja, Blancanieves o la Bella Durmiente nos conducían a través de un viaje de cuento donde los sueños de la infancia se hacían realidad… Siguiendo el rastro de magia y ensueño que nos han dejado estos famosos personajes, disfrutaremos de la Ruta Alemana de los Cuentos, que nos acerca a las ciudades, rincones y paisajes que inspiraron a los hermanos Grimm a la hora de crear su maravilloso universo de leyenda y fantasía.

 

¿Quién no ha disfrutado del flautista de Hamelín, los músicos de Bremen, Caperucita Roja, Blancanieves, Rapunzel o la Bella Durmiente? Los hermanos Grimm han pasado a la historia gracias a sus colecciones de cuentos, basados en la tradición oral alemana y centroeuropea, escribiendo más de 200 relatos a lo largo de sus vidas.

 


Desde Hanau, donde nacieron sus creadores, hasta Bremen, seguimos los pasos de La Ruta Alemana de los Cuentos, que serpentea por la zona noroeste del país, recorriendo los pueblos y escenarios que inspiraron a los hermanos Grimm a la hora de reunir y dar forma a estos inolvidables cuentos, presentando a esta bellísima colección de personajes, parte del imaginario de grandes y pequeños. Recreaciones de estos relatos, museos y fascinantes castillos nos acompañarán a lo largo de todo el camino.
Jacob y Wilhelm Grimm nacieron a finales del siglo XVIII en la bonita Hanau, en el estado de Hesse. Cada verano la ciudad les dedica en el palacio de Philippsruhe un delicioso festival. Además, frente al Ayuntamiento, de estilo barroco, se encuentra el Monumento Nacional consagrado a los autores. A pocos pasos se levanta uno de los más fabulosos ejemplos de la arquitectura de entramado, la Deutsche Goldschmiedehaus.

 

La familia Grimm pronto se tuvo que trasladar a la vecina Steinau, en la que pasaron su infancia y juventud, por lo que es de obligada visita la casa en la que vivieron esos años. Hoy es un entrañable museo en el que disfrutar de los cuentos por los que pasaron a la historia y de las películas de Walt Disney que los hicieron mundialmente famosos. El casco antiguo de Steinau esconde la Fuente de las Hadas y un castillo de ensueño desde cuya alta torre contemplaremos una bellísima imagen de la ciudad.

 

La ruta nos sumerge en parajes y localidades que inspiraron las más famosas narraciones de los Grimm: desde Bad Wildungen, que nos evoca a Blancanieves, a Alsfeld, que sirvió de inspiración para Caperucita, hasta Hofsgeimar y la Bella Durmiente, Trendelburg y Rapunzel, o Polle y La Cenicienta.

 

Siguiendo el rastro de todas ellas alcanzaremos la romántica Marburgo, en la que los Grimm estudiaron derecho. Por ello, el castillo de los Príncipes de Hesse alberga en su museo de historia cultural una sección dedicada a su vida y obra. Marburgo disfruta de un encantador casco histórico con auténticas joyas de la arquitectura de entramados, así como la iglesia gótica más antigua de Alemania, la Elisabethkirche.

 

No obstante, Kassel es sin duda el corazón del universo creativo de los hermanos, gracias al Grimmwelt Kassel, el museo más importante consagrado a los autores, en el que la tradición de los cuentos se combina con la más absoluta modernidad fruto de las instalaciones multimedia con las que cuenta. Aquí nos sumergiremos en el mundo de La Bella Durmiente o el Flautista de Hamelín, así como en el resto de eternos personajes del imaginario de los Grimm. Y para disfrutar al aire libre, nada como el fastuoso parque de Wilhemshöhe, una maravilla de estilo barroco que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y en el que destaca su gigantesca estatua de Hércules, con una enorme fuente formada por cantidad de cascadas.

 

El bosque encantado de Reinhardswald guarda mágicos secretos como el castillo desde el que Rapunzel dejaba caer su larga trenza, llamado Trendelburg. Siguiendo las notas del flautista más famoso de la historia alcanzaremos Hamelín, una ciudad repleta de pequeños homenajes a los autores, como las vidrieras de San Nicolás. Pasear por sus calles es quedar hechizado con su mágico ambiente medieval y más aún si se asiste a la representación del cuento que custodia los secretos de la leyenda del flautista que acabó con las ratas pero se llevó a los niños. Las melodiosas notas de los músicos de Bremen nos conducirán hasta esta encantadora ciudad del mismo nombre, en la que en la Marktplatz, declarada Patrimonio de la Humanidad, nos encontraremos con las estatuas de estos cuatro amigos, cuyo periplo transcurrió por el barrio de pescadores de Schnoor, hoy repleto de restaurantes.

 

Sigue nuestra ruta recomendada La Ruta Alemana de los Cuentos y quedarás hechizado paseando por las calles y los escenarios que inspiraron a los hermanos Grimm, los autores de estos inolvidables cuentos infantiles. Pueblecitos con fachadas de entramados de madera, bosques llenos de duendes, castillos encantados .. En esta ruta los sueños de la infancia se hacen realidad.

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