La elegante y tranquila Graz se levanta a ambas orillas del río Mur. Pasear por sus calles es un placer en cualquier época del año pero cuando llega el invierno y aparecen los alegres mercadillos navideños, el placer se convierte en magia.

Cada año, cuando noviembre llega a su fin, la capital del estado de Estiria se cubre de miles de lucecitas para recibir el invierno y la Navidad. Bajo un manto de luz aparecen por doquier mercadillos con coloridos puestos de regalos navideños.

Deambular por esta ciudad universitaria de apenas trescientos mil habitantes es una delicia. Sobre el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se alza la torre del Reloj, que recuerda, parapetada en un bello bosque, que allí estuvo un día el castillo que dio nombre a la ciudad. El imponente palacio barroco de Eggenberg, inspirado en El Escorial, la catedral o el museo Joanneum, son otras de las visitas que el viajero no puede obviar.

Imprescindible es también, al llegar el Adviento, visitar el belén del patio de Landhaushof, una magnífica y delicada obra de arte construida con figuras de hielo a tamaño natural. El escultor Kimmo Frosti y su equipo crean la escena del pesebre con cincuenta toneladas de hielo transparente como el cristal y lo dotan de una sutil iluminación que confiere al conjunto una atmósfera asombrosa.

Con su frágil belleza, el belén de Graz es solo una de las muchas sorpresas que depara la ciudad en esta época. La Glockenspielplatz se llena de productos típicos de la región de Estiria, la fachada del Ayuntamiento se ilumina con un gigantesco calendario de Adviento, la calle de Stempfergasse se convierte en una exposición de belenes y en la plaza principal, la Hauptplatz, se instala un inmenso abeto profusamente decorado que vigila desde lo alto la infinidad de alegres puestos del mercado navideño. Además, y solo para los afortunados que estén en la ciudad el día 27 de noviembre, más de cuatrocientas personas desfilan por la ciudad disfrazadas de personajes tradicionales de invierno.

No puedes finalizar tu estancia en la ciudad sin visitar el mercadillo más antiguo de Graz, el de Franziskaner; ni el de Schlossberg, ubicado en la verde colina que destaca en medio de la ciudad.

Para más información consulta nuestra ruta Mercados navideños de Graz.