Lagos cristalinos, valles frondosos, picos inaccesibles, espectaculares panorámicas de 360º y los glaciares más extensos de Europa conforman los paisajes de postal de Suiza, donde el viajero descubrirá su alma montañera y se dejará impresionar por la belleza de sus pueblos y ciudades llenos de encanto.

La Gran Ruta de Suiza es un fantástico itinerario que permite conocer los mayores atractivos de Suiza de una manera fácil y cómoda. A lo largo de todo el recorrido, se suceden una gran variedad de paisajes que invitan continuamente a detener el coche para disfrutar de su belleza: desde prados alpinos envueltos de majestuosas montañas hasta lagos con laderas cubiertas de viñedos; desde modernas ciudades y pueblos medievales hasta cumbres y glaciares míticos. Y todo ello con atractivas propuestas culturales y gastronómicas. Sofisticada, políglota, refinada y tradicional, Suiza despliega ante el viajero todo su encanto, con espectaculares vistas panorámicas de la naturaleza que cortan la respiración.

 



El punto de inicio del viaje puede ser cualquiera, pero nosotros te proponemos comenzarla a lo grande, adentrándote en una de las zonas más hermosas y prestigiosas de Suiza. Alrededor del lago Lemán no sólo se encuentran algunas de sus ciudades más elegantes sino también paisajes de serena belleza que rivalizan en esplendor con el propio lago. No es de extrañar que muchos personajes célebres como Lord Byron, Charles Chaplin o Freddie Mercury escogieran estas tierras como lugar de veraneo o residencia.

 



En el extremo oeste del lago, cobijada bajo los picos de los Alpes y la cordillera del Jura, se encuentra Ginebra, ciudad cosmopolita y refinada donde las haya. Su espíritu humanista impregna esta gran ciudad, sede europea de la ONU y de la Cruz Roja Internacional. Siguiendo la ribera lacustre se disfruta de ciudades como Lausana, famosa por su animada vida universitaria y por ser la sede del Comité Olímpico Internacional, que tiene aquí su propio museo. Alternando ciudad y campiña se llega a la región vitivinícola de Lavaux, cuyos paisajes han sido declarados Patrimonio de la Humanidad y a Vevey, población que encandiló a Charles Chaplin para pasar en ella los últimos años de su vida y que ahora acoge su museo, para deleite de los visitantes. Nuestra próxima parada ha de ser Montreux, en el extremo oriental del lago y sede de uno de los festivales de jazz más reconocidos internacionalmente. A escasos kilómetros se halla el castillo de Chillon, una romántica fortaleza erigida junto al lago a la que Lord Byron dedicó un gran poema.

 



Tras la calma del Lemán nuestra ruta por Suiza ruta se adentra ahora en la naturaleza más extrema del país, en el corazón de los Alpes suizos. Aquí los protagonistas son los pueblos tradicionales, las montañas, los increíbles remontes con los que se llega a sus cimas y los gigantescos glaciares. Este es un tramo que ningún amante de la naturaleza debería perderse. Estamos ante uno de los parajes más asombrosos del viaje: el glaciar Alestch, una enorme lengua de hielo de 23 kilómetros que desciende serpenteando entre montañas y Zermatt, un pintoresco pueblo lleno de encanto a los pies del Cervino (Matterhorn), una de las montañas míticas de Suiza.

 



Ponemos ahora rumbo hacia Zurich, sin duda, otro de los tramos potentes de la ruta, tanto por lo impactante de los parajes que recorre como por la fuerza de la ciudad. Zúrich es un destino completo, pues aúna una gran oferta cultural con una animada vida nocturna, grandes zonas verdes y una de las calles comerciales con más glamour de Europa. Muy cerca, las cataratas del Rin, un prodigioso salto de agua, de 150 metros de ancho y 23 de altura.

 




El viaje continúa adentrándose en el corazón emocional del país. Tanto los pueblos en los que se gestó esta nación como las impresionantes cimas que los coronan son Suiza en estado puro. A orillas del Lago de los Cuatro Cantones y emplazada ante un imponente panorama alpino se erige la ciudad de Lucerna, un pequeño tesoro medieval que enamora con el puente de madera cubierto (Kapellbrücke). A poca distancia de Lucerna se hallan el monte Titlis, el Pilatus, el Rigi y el Stanserhorn, donde se puede practicar senderismo y deportes de aventura.

 



A partir de este punto la Gran Ruta pone dirección a Berna, la capital helvética, cuyo casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad, cuenta con uno de los paseos de compras más bellos del país. A algo menos de 60 kilómetros de Berna nos espera Interlaken, desde donde podremos realizar la excursión ferroviaria más célebre de Suiza: la ascensión en tren de vía estrecha hasta la estación de Jungfraujoch, la de mayor altitud de Europa, a 3.454 metros. Sin olvidar subir al First Cliff Walk by Tissot, el puente colgante más alto de Europa, que seduce con sus impresionantes vistas.
El recorrido se dirige ahora hasta Gruyères, una encantadora ciudad medieval con un soberbio castillo, conocida en todo el mundo por la fama de su queso y Friburgo, uno de los mejores ejemplos de arquitectura medieval europea.

 



Tras haber dado la vuelta a todo el país de los Alpes, haber cruzado valles, subido montañas y contemplado glaciares, la ruta finaliza en Basilea, la ciudad universitaria más antigua de Suiza, que cuenta con un hermoso centro histórico, el mayor número de museos del país, destacadas edificaciones de arquitectura moderna y el río Rin, en cuya orilla se pueden dar largos paseos.
Con la Gran Ruta de Suiza tendréis ocasión de ver y de disfrutar, lo mejor que este país alpino ofrece al visitante, estamos seguros de que os va a encantar.
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