Con un ancho de 150 metros y una caída de veintitrés, las cataratas del Rin ofrecen una impresionante visión de agua en salvaje movimiento.

Muy cerca de Zúrich, en Schaffhausen, se encuentra uno de los espectáculos naturales más célebres de Suiza. Para llegar hay que salir desde Zúrich/Winterthur en dirección a Schaffhausen y desde allí hasta Neuhausen.

Las cataratas se pueden contemplar desde la orilla o desde una segura plataforma especialmente diseñada para admirar la cascada sobre una roca que permanece impertérrita junto al mismísimo salto de agua, lo que permite presenciar este espectáculo de la naturaleza desde las inmediaciones mismas del salto. Pararse sobre el salto de agua más grande de Europa y sentir el estrépito del agua en todo el cuerpo combinado con el fragor del agua y la espuma que surge de la catarata, conforman una atmósfera de magia y fantasía difícil de olvidar.

También hay una opción para los más valientes: acercarse a bordo de una canoa. Para acceder a la roca hay que tomar uno de los barcos que salen desde la orilla, con los que también se pueden visitar los castillos de Wörth y Laufen. En este último hay un centro para visitantes con abundante información sobre las cataratas, una interesante exposición sobre su historia y un parque infantil que hará las delicias de los más pequeños.