Visitar la bella ciudad de Lucerna, situada a orillas del lago cuyo nombre comparte y protegida por la impresionante figura del Monte Pilatus, es un baño de cultura y naturaleza difícil de superar.

Lucerna es una población moderna entre cuyos muchos atractivos destacan su agradable barrio medieval, por el que es una delicia deambular o sentarse a tomar un café. La ciudad es, además, un magnífico punto de partida para realizar excursiones por las imponentes montañas de la región. Una de las más apreciadas es la del monte Pilatus, el símbolo de la ciudad. Con sus 2.132 metros de altura es un excelente mirador sobre los Alpes, pues desde su cima se pueden contemplar numerosas cumbres y lagos y, cómo no, la espléndida Lucerna. Este año se celebra el 125 aniversario del remonte que sale de Alpnachstad, el tren cremallera más inclinado del mundo.

También con vertiginosos trenes cremallera se sube a la cima del monte Rigi, conocido popularmente como la Reina de las Montañas. Este es uno de los destinos favoritos de los excursionistas, pues cuenta con más de cien kilómetros de senderos señalizados. Uno de los remontes con los que se puede acceder es un teleférico panorámico que va de Weggis a Rigi Kaltbad y que, en verano, funciona como restaurante. Imprescindible para los que gusten de romanticismo a grandes alturas.

Pero quizás el más espectacular de los ascensos a las montañas suizas sea el del Stanserhorn, pues se puede subir a la cima en un teleférico de techo abierto y cables sutilmente situados en los lados para no obstaculizar la vista.

Y por último, pero sin desmerecer en absoluto, queda la subida al Titlis, desde donde se tiene una de las mejores panorámicas de los Alpes.