Sobre la bella Lucerna señorea, con sus 2.132 metros de altura, el monte Pilatus, indiscutible símbolo de la ciudad y todo un paraíso para los amantes de la naturaleza y de las grandes emociones.

Lucerna es una ciudad moderna a orillas del lago homónimo y cruzada por el río Reuss. Posee un encantador casco antiguo de trazado medieval por el que es un auténtico placer pasear, pues está cerrado al tráfico y cuenta con numerosas placitas y cafés.

Pero, sin duda, uno de los grandes alicientes de Lucerna es la ascensión al monte Pilatus, la imponente montaña que protege la ciudad. Desde lo alto se obtiene una panorámica inolvidable de los Alpes: más de setenta cumbres, numerosos lagos y, cómo no, una estupenda vista sobre Lucerna. Este año se celebra el 125 aniversario de uno de los remontes que conducen a la cima. Se trata de una espectacular obra de ingeniería que puede jactarse de ser el tren cremallera más inclinado del mundo.

Para tomarlo hay que conducir por la agradable carretera que lleva a la población de Alpnachstad. El viaje, que a ratos transcurre por la orilla del lago, es un romántico recorrido que permite admirar sosegadamente la belleza del paisaje suizo y que apenas dura unos quince minutos. Una vez en Alpnachstad hay que dirigirse a la estación, donde encontraremos el famoso tren cremallera, que conduce a la cima salvando una inclinación del 48%.

Si se viaja con niños, vale la pena tener en cuenta que en la cumbre, además de las fabulosas vistas, hay un parque de aventuras con tirolinas y divertidos puentes sobre los árboles.