Como las típicas tapicerías de la región, Normandía es tierra de contrastes y diferentes colores, entre su pasado bélico y su animada vida moderna regada de sidra y quesos. La monumentalidad del Mont Saint-Michel nos franquea el paso hasta la Bretaña, tierra que vive de cara al Océano Atlántico y que esconde joyas arquitectónicas que hacen creíbles las numerosas leyendas celtas y medievales.

Nos vamos de ruta por Normandía y Bretaña para descubrir los destinos más sugerentes de estas dos regiones del norte de Francia.

ROUEN

Es obligatorio detenerse en la histórica ciudad de Rouen, capital del ducado normando desde el año 911 y musa de grandes escritores y artistas, para visitar la Catedral de Notre-Dame y seguir el rastro de Juana de Arco por la Plaza Vieux-Marché, donde la heroína francesa fue quemada en 1431. Su Musée des Meaux Arts incluye obras de Monet, Caravaggio y Velázquez. Rouen conserva intactos sus barrios antiguos con casas típicas de entramado de madera.

HONFLEUR

Pintoresco puerto pesquero lleno de encanto de calles estrechas y casas de entramados de madera. Cuna del impresionismo y centro de actividad artística en el siglo XIX, atrajo a personajes como Monet o Baudelaire. Los pintores siguen inspirándose en su muelle y exponen sus obras en los Greniers à Sel.

ACANTILADOS DE ÉTRETAT

Desde Honfleur para ir a Étretat nuestra siguiente visita recomendad pasaremos por El puente de Normandía, un puente que atraviesa el estuario del Sena. Une la ciudad de El Havre, en la orilla derecha, con Honfleur, en la orilla izquierda. Su longitud total es de 2.143,21 metros, de los cuales 856 se encuentran entre los dos pilares del puente.

Si seguimos dirección noreste, también en la costa, se encuentra Étretât, un lugar donde podemos disfrutar de la belleza de sus acantilados, famosos por sus arcos de piedra bañados por el mar y por su Aiguille, una aguja de 70 metros de altura que atraviesa las intensas aguas del norte de Francia. Este es el paisaje más hermoso de esta costa asombrosamente vertical donde encontramos múltiples miradores para disfrutar de las vistas del océano.

CAEN

La ciudad favorita, a mediados del siglo XI, de Guillermo el Conquistador conserva muchas creaciones de aquella época: el castillo feudal o la iglesia de St-Pierre, en la impresionante Abadía de los Hombres.

PLAYAS DEL DESEMBARCO

Las playas situadas entre Utah Beach y Arromanches, donde se encuentra el museo del desembarco de las tropas aliadas en 1944, todavía se conocen por los nombres en clave que se utilizaron durante la operación. Subsisten algunas ruinas del puerto artificial que fue remolcado desde Inglaterra. Los museos de Bayeux, Arromanches o el Memorial de Caen rememoran los acontecimientos del Día D.

MONT SAINT-MICHEL

Situada entre Bretaña y Normandía, la abadía benedictina de Mont Saint-Michel se refleja en las aguas de la bahía que la rodea. Rodeado de mar o con la marea baja, los edificios de esta isla granítica forman uno de los conjuntos más impresionantes de la Edad Media. La abadía, protegida por altos muros, es de una belleza extraordinaria.

SAINT-MALO

Ya en tierras de Bretaña, Saint-Malo, es una población fortificada de gran tradición marítima. Sus puertas monumentales permiten acceder a su catedral y castillo, a través de un laberinto de estrechas calles empedradas.

DINAN

Es la villa fortificada más antigua de Bretaña. Sus callejuelas están llenas de arte e historia.

CAP FRÉHEL

Este faro de 23 metros de altura está situado en un elevado promontorio. Un amplio espigón rocoso con acantilados batidos por un mar constantemente agitado. La impresionante Roca del Cabo es una reserva natural que ofrece maravillosas vistas de las calas. En esta zona anida una importantísima colonia de pájaros marinos.

RENNES

Capital de la Bretaña, luce su pasado de ciudad fortificada y residencia de duques. Calles estrechas y casas entramadas de madera son el testimonio de un pasado medieval que contrasta con sus dos plazas reales, con edificios del siglo XVIII.

BOSQUE DE BROCÉLIANDE

Último vestigio de los densos bosques primitivos que poblaban esta zona, es el escenario de las leyendas del rey Arturo y el mago Merlín, que vio por primera vez a la Dama del Lago en un manantial mágico perdido entre árboles milenarios. El pueblo de Paimpont es un buen inicio para conocer el bosque.

SAINT POL-DE-LEON

Ya en dirección oeste espera Saint Pol-de-Leon, tierra de historias mágicas. La leyenda cuenta que el Hombre Rojo, un demonio de las tempestades, recorre las playas de este pequeño pueblo en forma de fantasma furioso y lanza las olas contra los viajeros que osan molestarlo.

QUIMPER

Capital del antiguo ducado de Cornualles, es la urbe bretona más antigua y alberga la catedral de St-Corentin, el templo gótico más completo de la Bretaña. Momento de degustar las mejores crêpes y sidras de la región.

VANNES

A la entrada del golfo de Morbihan, es actualmente una ciudad de activa vida comercial. Su barrio medieval se encuentra bien conservado y es escenario de fiestas veraniegas que pueblan las calles de trovadores.

REGIÓN DE CARNAC

El litoral de la bahía de Quiberon es la zona de mayor concentración de alineaciones de menhires: el campo de Menec alinea casi 1.100; en el de Kerlescan, 505 menhires se ordenan en trece filas; y el Kermario, 980, en diez filas. El paraíso de Obélix.

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