Croacia, Montenegro y Bosnia Herzegovina hilvanan una ruta inolvidable por los países balcánicos

Desde Zagreb hasta Sarajevo, se traza una irresistible ruta que va descubriendo los secretos mejor guardados del Viejo Continente y de tres de sus países Balcánicos: Croacia, Montenegro y Bosnia Herzegovina. Bellas poblaciones cargadas de historia, cientos de islas y una vegetación que llega hasta el mar forman uno de los más bellos litorales del Mediterráneo. En el interior, bosques, cataratas y lagos ofrecen un contrapunto de frescor inigualable en otras latitudes.

La puerta de entrada a esta mágica ruta es la ciudad de Zagreb, la capital de Croacia desde 1.557 y a la vez el corazón político, económico y cultural del país. Situada entre la costa adriática y Europa central, y con poco más de un millón de habitantes, mantiene vivo ese encanto medieval, especialmente en su casco histórico.

De ser una gran desconocida Croacia ha pasado a convertirse en uno de los destinos más de moda en Europa. Mucho tiene que ver en ello su costa Adriática, la llamada y archiconocida Costa Dálmata, una de las más bellas del Mediterráneo; sus ciudades históricas de pasado medieval, como Dubrovnik, Split, Trogir o Sibenik; pero también sus parques nacionales –hasta ocho suma un país tan pequeño-, entre los que el de Plitvice es el más conocido. Y lo es, sobre todo, por sus 16 lagos de aguas turquesas y fondos transparentes conectados entre sí por casi un centenar de cascadas, a cual más recomendable, pero también por sus espesos bosques de hayas, abetos y pinos donde habitan osos, lobos y una gran variedad de aves, por su red de senderos que permiten recorrerlo libremente…. La Unesco lo ha declarado Patrimonio Natural de la Humanidad. Los amantes de la naturaleza tienen aquí un sugerente destino.

Del interior a la costa en busca de la Costa Dálmata, allí nos aguarda un continuo de hermosas ciudades medievales, encantadores pueblos marineros y pequeños archipiélagos. En la ciudad de Zadar visitaremos las iglesias de San Donato y su magnífica catedral, pasaremos por Šibenik, una bonita población ubicada en la desembocadura del río Krka con su bella catedral renacentista y en la blanca Trogir, ciudad situada en una isla muy cerca de la costa, nos dejaremos llevar por la historia que rezuman sus calles, que con más de dos mil años de antigüedad han acogido a griegos, romanos y venecianos. En Split, una auténtica joya de la arquitectura cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, pasearemos por sus animadas callejuelas medievales y nos adentraremos en el soberbio palacio de Diocleciano, con la preciosa catedral de Duje y el cuidado templo de Júpiter.

Y qué decir de Dubrovnik, la capital del sur. Digna de las mejores postales, es conocida como la perla del Adriático. Durante siglos fue escogida por las clases adineradas como lugar de veraneo por su belleza natural y magnífico clima. Desde los miradores de su bien conservada muralla apreciaremos el atractivo de las islas Elaphiti, a las que se puede llegar cómodamente en un tradicional barco de madera.

Muy cerca, la ruta continuará hacia la bellísima bahía de Kotor, el mayor tesoro natural de Montenegro y ciudades llenas de encanto de Bosnia Herzegovina como Pocitelj y Mostar, ambas Patrimonio de la Humanidad, y como colofón Sarajevo, su capital, todo un símbolo de la guerra de los Balcanes.

Esta ruta desde Zagreb se adentra en el mar Adriático por un tramo de costa croata conocido como Costa Dálmata, para descubrir junto a Montenegro y Bosnia Herzergovina su apasionante patrimonio histórico.

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